EMPRESAS / ESPECIAL TELECOM

El Crecimiento Sigue, Pero…

Uno de los sectores más pujantes dentro de la economía venezolana, hoy día se enfrenta y resiste a los efectos negativos de cambios regulatorios asociados al proceso de obtención de divisas e importaciones, junto a los principales actores del mercado.

Fotografía por Eduardo Arévalo
Alberto Scharffenorth. Presidente de la Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones (Casetel).
“Venezuela, al igual que el resto de países de América Latina, tiene grandes oportunidades de avanzar en la prestación de servicios de telecomunicaciones”.

Durante los últimos tres años, el sector de las telecomunicaciones ha sido el segundo contribuyente del Producto Interno Bruto en Venezuela, por detrás del sector petrolero.

Según la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Conatel, las estadísticas revelan que no sólo ha aumentado el número de suscriptores, sino también la penetración. En lo que va de año, el tráfico originado en redes de telefonía móvil figura con una expansión de 33,50 %, mientras que la telefonía local fija aumentó 14,85%, comparado con el primer trimestre de 2007.

Con un venezolano que habla más por teléfono, envía más mensajes de texto y hace un mayor uso de Internet, durante este año se han incorporado 585.254 nuevas líneas de telefonía móvil, lo que se traduce en un incremento del 2,46% y un número total de suscriptores que asciende se incrementa 39,09%, de los cuales 1.606.723 son nuevos usuarios de Internet.

Opinan los Expertos
Los operadores y empresas del sector coinciden en calificar la situación como positiva, a pesar de los obstáculos económicos que se han generado, a raíz de los controles y reformas implementadas por parte del gobierno.

Aún así, Javier Rey, presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Telecomunicaciones (Canaemte), se muestra optimista con la progresión que ve año tras año. “El sector tiene un crecimiento entre 16 y 18%, con incrementos en inversiones entre el 15 y 17% y aumentos en ingresos operativos cercanos al 32%, con respecto al año pasado”.

Destaca además la suerte de boom que atraviesan las telecomunicaciones desde el año 2004 hasta lo que ha transcurrido del 2008. “Pasamos de tener penetraciones en el sector móvil cercano al 32%, a hoy día tener un 89%. En el sector de telefonía fija, pasamos de tener penetraciones de cerca del 9% a un 18%. En Internet ha habido un crecimiento o repunte muy alto. Hace dos años estábamos en 13% y ahora estamos en 23% de penetración. Todo ello demuestra que hemos crecido en proveer más acceso y más medios o formas de comunicación en Venezuela”, finaliza Rey.

Para Alberto Scharffenorth, Presidente de la Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones (Casetel), la situación es muy interesante, pero a su vez retadora. “Venezuela, al igual que el resto de países de América Latina, tiene grandes oportunidades de avanzar en la prestación de servicios de telecomunicaciones, considerando que somos un país en vías de desarrollo, donde existen redes tradicionales que condicionan la manera cómo se inserta el tema de las telecomunicaciones en la sociedad”.

Scharffenorth ejemplifica su afirmación con la decisión del Gobierno de comprar el principal operador de telecomunicaciones del país, CANTV, lo que demuestra la importancia que le otorga el Estado al sector, en cuanto a desarrollo y disminución de la brecha social e integración de los individuos a la sociedad plena.

Sin embargo, con penetraciones altas en telefonía móvil y fija, aún existen otros segmentos que explorar y fortalecer como, por ejemplo, el acceso a Internet.

Tercera Generación
Lógicamente, el sector siempre anda en la búsqueda de la innovación y vanguardia tecnológica.

Han sido varias las transformaciones de los últimos años. En cuanto a la telefonía alámbrica o fija, en el gran operador mayoritario, que sigue siendo CANTV, se han percibido cambios como las redes sobre tecnología IP, lo cual facilita su proceso de masificar el uso y llegar con más acceso, alámbrico e inalámbrico, a un menor costo. Y ya hemos visto como, cada vez más, son los operadores que siguen las tendencias de tecnologías inalámbricas o móviles orientadas hacia el estándar europeo, como es el caso del despliegue de equipos de tercera generación.

Alberto Scharffenorth, con información de uno de sus afiliados, reseña que por lo menos el 20% de sus terminales móviles son capaces de transmitir datos en Internet. “Aproximadamente unos 5 millones de teléfonos celulares son terminales para navegar en Internet. Si la gente los usa con ese objeto o no, ya es un tema de educación y adaptación de los productos y servicios”, aclara.

Por otro lado, se han tomado iniciativas para el desarrollo de aplicaciones con mayor valor agregado, con el propósito de hacer el máximo uso de estas redes de nueva generación. No es más que la integración de tecnologías de la comunicación propiamente dichas, tecnologías de la información y entretenimiento. Tal es el caso de la televisión móvil, servicio que se espera se consolide en los próximos años.

Fotografía por 100% Toro
Javier Rey. Presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Telecomunicaciones (Canaemte). “Los cambios regulatorios han generado un desaceleramiento en las importaciones del sector de telecomunicaciones, haciendo que tengamos una suerte de parálisis y que nos encontremos en situación de alarma”.

Freno a las Inversiones
Las estadísticas revelan que las telecomunicaciones poseen signos vitales muy positivos. Rey, de Canaemte, comenta que, por la naturaleza tecnológica del sector, que requiere de mucha infraestructura y equipamiento proveniente del exterior, se ve fuertemente afectado por las regulaciones.

Durante este 2008, se ha percibido un cierto desaceleramiento de las inversiones, no en cuanto a la intención de los grandes operadores de invertir, sino producto de ciertos cambios regulatorios, particularmente en lo que se refiere a la restricción de las importaciones de bienes de capital y servicios.

“Gran parte del desarrollo tecnológico, capitales y servicios que traemos provienen del exterior; entonces, eso hace que en los indicadores que muestra el ente regulador, Conatel, comparando el primer trimestre del 2008 con el mismo período del 2007, se observe una reducción, más o menos, del 5% en lo que son inversiones, a pesar que se registra un aumento cerca de 25% en ingresos. El sector sigue generando más ingresos, porque existe mayor consumo y demanda, pero las inversiones sí se han desacelerado un poco”, afirma Rey.

Trabas y Más Trabas
Uno de los cambios que más ha afectado al sector ha sido la restricción establecida por el Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio, Milco, que fundamentalmente establece la obtención de un Certificado de No Producción Nacional o Insuficiencia de Producción Nacional para la importación de rubros.

“Esto nos genera una carga burocrática y efecto administrativo adicional al que tradicionalmente teníamos que hacer para la obtención de las divisas a 2.15 bolívares por dólar, que es la paridad oficial. Eso ha generado una desaceleración en las importaciones del sector de telecomunicaciones durante el primer trimestre, haciendo que fundamentalmente tengamos una suerte de parálisis dentro del sector hoy día, y que nos encontremos en situación de alarma”, asevera Rey.

Si bien el gremio entiende el concepto y espíritu de la resolución, también manifiesta que, para poder llegar a una situación de independencia tecnológica, primero hay que incentivar el parque industrial tecnológico en Venezuela, para luego poder satisfacer la demanda existente. Y dada la situación actual, pareciéramos estar, realmente, aún muy lejos de lograr tal cometido.

Por otro lado, Scharffenorth hace una salvedad respecto al tema. “Sin embargo, en Venezuela hemos tenido el privilegio que al comienzo del gobierno del presidente Chávez se promulgó una Ley de Telecomunicaciones, la cual, entre otras cosas, privilegia el carácter de interés general de la prestación de servicios de telecomunicaciones, lo cual le da un carácter de seguridad jurídica que le permite a los operadores invertir”.

Para la Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones, el caso venezolano no es necesariamente negativo, “siempre y cuando se mantenga el régimen de apertura, en el sentido de que el Estado sea un prestador más dentro de un grupo de prestadores, porque eso permite que exista una especie de contraloría natural de la calidad de los servicios que el Estado presta”.

Ambos representantes, Rey y Scharffenorth, concluyen que a pesar de las trabas todavía existe la posibilidad de que las telecomunicaciones puedan seguir llegando a más gente y más rápido.

A Mal Tiempo, Buena Cara
Las expectativas son de crecimiento. Se espera que en los próximos años se alcancen niveles de acceso cercanos a la saturación, que sin duda concederá una sensación de mercado maduro.

“Esperamos continuar ofreciendo o ser ese puente y enlace entre cada uno de nuestros afiliados, y el sector tanto público como privado. Poder ser ese elemento importante dentro de la ecuación para la elaboración del marco regulatorio y su posterior adaptación a la realidad del mercado, además de incentivar y facilitar los negocios en el área de telecomunicaciones en Venezuela”, afirma quien preside Canaemte.

Igual de optimista se muestra la máxima autoridad de Casetel. “Las telecomunicaciones seguirán creciendo en un orden de dos dígitos. Si ponemos como indicador el tema de ingresos y el número de usuarios, veremos un crecimiento en los servicios soportados por los terminales móviles, el Internet móvil, la banda ancha inalámbrica, la televisión por suscripción, entre otros”.

Ambos perciben, tanto al sector como a la situación general, como “muy saludables”. Operadores, empresas, cámaras y demás gremios se mantienen a la expectativa y con el mayor interés de ofrecer los servicios de última generación a sus afiliados o abonados.

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